Somos Melilla ha mostrado hoy su apoyo a los trabajadores del Gámez Morón que se han concentrado a las puertas del centro para exigir mejoras laborales. Se trata de un centro público dependiente de la Ciudad Autónoma cuya gestión está externalizada y asume la empresa EULEN.
Amín Azmani, diputado y presidente de Somos Melilla, ha asegurado que la protesta de los trabajadores es justa y legítima, ya que no solo están pidiendo mejoras salariales, sino cuestiones que redundan en la mejora de la atención a los usuarios.
“No se entiende cómo la Ciudad Autónoma está mirando hacia otro lado”, ha lamentado Azmani, quien hoy mismo ha preguntado por el tema a la consejera Randa Mohamed en la Comisión de Políticas Sociales y se ha lavado las manos. “Dice la consejera que este tema es una cuestión que tienen que solventar la empresa y los trabajadores. Nosotros vamos a recoger firmas de los empleados para llevar una iniciativa a la Asamblea y que la Ciudad Autónoma no se ponga de perfil”, ha reconocido Azmani.
Sueldos inaceptables
El diputado asegura que hay personal en el centro Gámez Morón con nóminas que van entre los 800 y los 1.100 euros, unas cantidades inaceptables en pleno año 2024.
Desde Somos Melilla insisten en que es la Ciudad Autónoma quien tiene que garantizar que el dinero público se utilice de forma adecuada, tanto para la atención de los usuarios del centro como para sus trabajadores.
“Hay que dignificar la situación laboral y, por supuesto, mejorar el equipamiento de un centro que está muy deteriorado, que es muy antiguo y que necesita inversión pública urgentemente”, ha insistido Azmani.
Somos Melilla ya denunció el pasado mes de noviembre la situación del Gámez Morón, destacando el deterioro del mobiliario, la ropa de cama desgastada y manchada, la falta de productos de limpieza y desinfección y los brotes de sarna que, de forma habitual, suelen aparecer entre los usuarios.