El presidente y diputado de Somos Melilla, Amín Azmani, ha mostrado su preocupación por los últimos datos del paro registrado en la ciudad, que reflejan un incremento de 192 personas durante el mes de agosto, un 2,67% más que en julio, hasta alcanzar los 7.392 desempleados. Un aumento que se concentra prácticamente en su totalidad en el sector servicios, con 188 parados más.
Para Azmani, estas cifras vuelven a evidenciar “la enorme fragilidad del mercado laboral melillense” y las consecuencias de haber construido durante años una política de empleo basada casi exclusivamente en medidas temporales y, especialmente, en los Planes de Empleo.
“Esto es lo que ocurre cuando toda la política de empleo de una ciudad gira alrededor de contratar durante unos meses a cientos de personas y esperar al siguiente Plan de Empleo. Melilla necesita empleo estable, oportunidades y un proyecto económico, no vivir permanentemente pendiente de una lista”, ha señalado.
El dirigente de Somos Melilla considera que los Planes de Empleo pueden cumplir una función social y laboral importante, pero ha advertido de que “no pueden convertirse en la política de empleo de Melilla”. A su juicio, la ciudad necesita una estrategia permanente y diversificada de políticas activas de empleo, orientada a la formación vinculada a las necesidades reales de las empresas, la intermediación laboral, la recualificación profesional, el emprendimiento y la generación de actividad económica privada.
“Llevamos demasiado tiempo confundiendo Planes de Empleo con política de empleo. Son una herramienta, pero no pueden ser el modelo. Una ciudad no puede aspirar a que su horizonte laboral consista en esperar cada año una contratación temporal financiada por una administración”, ha afirmado Azmani.
La gente se va
Somos Melilla ha advertido además de que las cifras oficiales del paro registrado no reflejan por sí solas toda la realidad laboral de la ciudad. Azmani ha señalado que existe otro fenómeno especialmente preocupante: el de quienes, después de años buscando una oportunidad, terminan desistiendo y abandonando Melilla.
“El paro podría ser todavía peor. El problema es que hay personas que ya ni siquiera aparecen en estas estadísticas porque han dejado de esperar. Se cansan de encadenar periodos de desempleo, de esperar un Plan de Empleo o una oportunidad que nunca llega y terminan haciendo las maletas”, ha lamentado.
En este sentido, el presidente de Somos Melilla ha insistido en que “cuando un joven formado se marcha porque aquí no encuentra trabajo, el problema no desaparece porque deje de figurar como demandante de empleo en Melilla; al contrario, el problema se hace mucho más grave porque la ciudad pierde talento, población y futuro”.
Azmani ha reclamado por ello que las administraciones abandonen “la autocomplacencia con las estadísticas” y afronten el problema estructural del empleo en Melilla con una estrategia de largo plazo.
“Cada vez que baja el paro unos meses se sacan pecho y titulares, pero nadie se pregunta qué tipo de empleo estamos creando, cuánto dura o cuántas personas han tenido que abandonar Melilla para poder construir su vida. Necesitamos dejar de administrar el desempleo y empezar, de una vez, a generar oportunidades reales”, ha concluido.