El presidente y diputado de Somos Melilla, Amín Azmani, ha pedido al Gobierno de la Ciudad Autónoma una intervención urgente en el caso de Fran Antón, el artista y empresario local que permanece encadenado y en huelga de hambre a las puertas de su establecimiento en el Puerto Noray tras haber sido clausurado.
Azmani ha calificado la situación actual, que coincide con las celebraciones navideñas, como “bochornosa, vergonzosa e insostenible”. Desde la formación política han querido poner el foco en la vertiente humanitaria del conflicto, más allá del litigio administrativo. “No voy a entrar en la cuestión administrativa y de si es correcto o no cerrar un establecimiento en plena Navidad; esto está en la vía judicial”, ha aclarado Azmani.
Sin embargo, el diputado ha cuestionado duramente la actitud del Ejecutivo local ante la desesperación de un ciudadano. “Me pregunto si a esta administración le queda algo de humanidad o se ha convertido en una máquina apisonadora que arrasa con todo”.
Llamamiento al diálogo
El líder de Somos Melilla, quien visitó ayer al afectado, ha descrito el escenario como “inhumano” y ha instado a los responsables políticos a dejar de lado la confrontación mediática para buscar soluciones reales. “Le pedimos al consejero de turno que se deje de cruces de acusaciones y declaraciones públicas y se acerque al Puerto Noray a hablar con Fran Antón”, ha reclamado Azmani.
Para la formación, el Gobierno se enfrenta a una disyuntiva moral clara. “Tienen dos opciones: pasar a la historia como un gobierno que desbloqueó una situación y la solucionó, o como el gobierno que prefirió que un ciudadano agonizara en una huelga de hambre”.
Doble vara de medir
Durante su intervención, Azmani también ha denunciado lo que considera una gestión arbitraria por parte de la Ciudad Autónoma. “Este gobierno ha demostrado que tiene una doble vara de medir; en función de quién sea, algunas concesiones se dan antes que otras y algunas cosas se agilizan mientras otras se demora”, ha aseverado.
Asimismo, el diputado ha alertado sobre una posible estrategia de fondo respecto a la zona de ocio del puerto deportivo. Según Azmani, existe una “obsesión de este gobierno de desmantelar todos los comercios y pequeños negocios que hay en el Puerto Noray para cederlo a una multinacional de dudosa reputación”.
Somos Melilla ha concluido reiterando que, aunque abordarán “largo y tendido” la gestión del puerto en el futuro, la prioridad absoluta ahora es desbloquear el conflicto de Fran Antón “por humanidad”.