El presidente y diputado de Somos Melilla, Amín Azmani, ha denunciado la “absoluta falta de planificación” y la “opacidad” con la que, a su juicio, el Gobierno de Juan José Imbroda está gestionando la corrida de toros de la Feria de Melilla de 2026. A apenas veinte días del inicio de las fiestas, el dirigente de Somos Melilla ha advertido de que todavía no existe información pública sobre el cartel, el coste del festejo o el procedimiento de contratación, pese a que desde principios de julio circulan públicamente los nombres de los toreros que participarían: Manuel Escribano, Emilio de Justo y Marco Pérez.
“Si ese cartel está decidido desde hace semanas, ¿quién lo ha decidido? ¿Cuándo se decidió? ¿Con qué criterios? ¿Y mediante qué procedimiento administrativo?”
El diputado ha incidido en que el Gobierno local “no ha presentado públicamente el cartel, no ha hecho promoción alguna, no ha explicado cuánto va a costar el festejo y, hasta donde conocemos, tampoco ha publicado ningún expediente de contratación relativo a los toreros o a la ganadería”.
Para Azmani, esta situación no puede justificarse alegando circunstancias sobrevenidas porque se trata de un acontecimiento que se celebra anualmente. “La Feria de Melilla se celebra todos los años. La corrida de toros se celebra todos los años. El Gobierno sabe perfectamente desde hace doce meses que tendría que organizarla. Por tanto, aquí no puede hablarse de imprevistos. Lo que hay es una absoluta falta de planificación”, ha afirmado.
Azmani ha señalado que resulta “bastante difícil de explicar” que los aficionados conozcan desde principios de julio los nombres de los posibles toreros y la ganadería y que, más de un mes después, la Administración todavía no haya hecho pública la contratación.
“Si esos nombres no son ciertos, que el Gobierno lo desmienta. Pero si son ciertos, queremos saber desde qué fecha estaban cerrados, quién mantuvo las negociaciones, qué empresas participaron y qué documentos existen en el expediente que respalden esas decisiones”, ha reclamado.
A medida
Somos Melilla teme que se ejecute un esquema clásico: se deciden los nombres, después aparecen las exclusividades y finalmente se utiliza un procedimiento negociado sin publicidad para adjudicar directamente el contrato a una determinada empresa.
“El procedimiento negociado sin publicidad no es una barra libre. Es una excepción a las reglas generales de concurrencia y publicidad de la contratación pública”, ha subrayado.
Azmani reclama conocer qué criterios objetivos está utilizando el Gobierno para organizar la corrida de 2026, quién decidió que fueran esos tres toreros y no otros, qué valoración artística, técnica o económica existe y qué otras alternativas se han estudiado.
Somos Melilla recuerda que la Administración no puede diseñar previamente una contratación de tal manera que al final solo exista una empresa posible y después utilizar esa circunstancia para justificar que solo puede contratar con ese operador.
A última hora
El presidente de Somos Melilla ha recordado la total falta de previsión y mala gestión del Gobierno de Imbroda. Como antecedente ha señalado la corrida celebrada en 2024, cuando la actuación de Manuel Escribano en la Feria se tramitó mediante un procedimiento negociado sin publicidad.
Según ha expuesto Azmani, aquel expediente fue aprobado el 5 de agosto de 2024, adjudicado el 29 de agosto y formalizado prácticamente coincidiendo con la Feria.
Algo similar ocurrió el año pasado, ya que se formalizó el contrato para el suministro de los toros el mismo día de la corrida, apenas cuatro horas antes de que comenzara el festejo.
“Parece que seguimos exactamente igual: improvisación, expedientes al límite y los melillenses enterándose de las cosas antes por los rumores de la calle que por su propio Gobierno. Esto no es una forma seria de gestionar una Administración”, ha criticado.
Azmani defiende que una corrida de toros sufragada con fondos públicos debe prepararse con meses de antelación, favorecer cuando jurídicamente sea posible la concurrencia empresarial, buscar la mejor propuesta artística y económica y disponer de “un expediente perfectamente trazable para que cualquier ciudadano pueda conocer por qué se escogió una determinada opción y cuánto dinero costó”.
El presidente de Somos Melilla considera que el problema trasciende este espectáculo concreto y denuncia una forma de gestionar determinados eventos públicos que, asegura, se está convirtiendo en habitual.
“El dinero público no se puede gestionar así. La Feria no es el cortijo del Gobierno de Imbroda y los contratos públicos no pueden repartirse entre los de siempre”, ha concluido.