El diputado y líder de Somos Melilla, Amín Azmani, ha exigido hoy explicaciones públicas a la Consejería de Seguridad Ciudadana por la adjudicación de un contrato menor de 15.500 euros a un grupo teatral para impartir en los colegios actividades sobre cómo actuar ante incendios, terremotos y otras emergencias.
En esas representaciones, los actores aparecen vestidos con uniformes de Protección Civil, mientras el Gobierno de la Ciudad deja al margen a los voluntarios que de verdad visten ese uniforme y a los bomberos que llevan más de una década realizando esta labor de forma altruista.
“Es una falta de respeto difícil de explicar. Tenemos voluntarios de Protección Civil que dedican su tiempo libre a esta ciudad sin cobrar nada, y la Consejería paga para que unos actores se pongan su uniforme y hagan de ellos delante de los niños”, ha señalado Azmani. “Si quieren enseñar a los escolares qué es Protección Civil, que llamen a Protección Civil”.
El líder de Somos Melilla ha subrayado que el uniforme de Protección Civil representa formación, horas de servicio y compromiso desinteresado con la seguridad de los melillenses, y ha censurado que la Consejería lo utilice como vestuario de una obra de teatro en lugar de contar con quienes lo portan. A su juicio, la decisión ha generado un profundo malestar entre los voluntarios y los profesionales de emergencias de la ciudad.
“Ese uniforme no es un disfraz. Detrás de él hay personas que han estado en cada emergencia, en cada evento multitudinario y en cada situación complicada de esta ciudad. Convertirlo en vestuario, mientras se ignora a quienes lo llevan, es un desprecio a todo el colectivo”, ha afirmado.
Bomberos
Azmani ha recordado además que los bomberos de Melilla acuden de forma voluntaria a los centros educativos desde 2014 para enseñar prevención de incendios y autoprotección, y que estas funciones de prevención y divulgación forman parte de las que el Reglamento del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS), publicado en el BOME en febrero de 2020, atribuye al propio servicio.
“Durante seis años no han encontrado la manera de organizar algo que su propio reglamento les obliga a hacer, pero sí han encontrado en un momento la fórmula para firmar un contrato a dedo”, ha criticado. Una inacción que, según ha añadido, resulta aún más difícil de justificar después de que el presidente de la Ciudad creara el pasado julio una Viceconsejería de Seguridad Ciudadana. “Se crean cargos políticos para reforzar el área, pero el servicio sigue dependiendo de la buena voluntad de sus profesionales y de sus voluntarios”.
Somos Melilla considera que estas actividades podrían organizarse con los recursos propios del SPEIS y la colaboración de Protección Civil por debajo de los 3.000 euros, según las estimaciones que maneja la formación, frente a los 15.500 euros del contrato. “Nadie explica mejor a un niño qué hacer en una emergencia que quien ha estado en una. Pagar cinco veces más por una actuación no tiene ningún sentido”, ha defendido Azmani, quien ha aclarado que la crítica no va contra los actores, que hacen su trabajo, sino contra un Gobierno “que no valora a los profesionales a su servicio”.
La formación exige que la Consejería explique los motivos de esta externalización y el procedimiento de adjudicación, para instar al Gobierno a poner en marcha un programa estable de educación preventiva en los colegios protagonizado por los bomberos del SPEIS y los voluntarios de Protección Civil.
“Ni los bomberos ni los voluntarios de Protección Civil piden privilegios. Piden respeto y que se cuente con ellos. Y en eso van a tener siempre a Somos Melilla a su lado”, ha concluido Azmani.